miércoles, 1 de junio de 2016

Fin de semana granadino (segunda parte). Paseando por el centro de la ciudad.

No podíamos dejar Granada sin pasear por sus calles, Granada es una ciudad con mucho encanto con muchos rincones que ver y por los que perderte, siempre y cuando el turismo te lo permita, porque sin duda es una de las ciudades con más turismo de España.
Este fue nuestro recorrido.

Comenzamos nuestro paseo en la plaza Bib-Rambla. Allí como motivo del Corpus se exponían las Carocas, unas quintillas ilustradas que transmiten los problemas y preocupaciones de los granadinos.

Plaza Bib-Rambla

Esta plaza siempre está animada con espectáculos callejeros, atracciones para los niños...


Las Carocas

Una de las carocas que más divertidas nos parecieron

Paseamos después por la calle Zacatín, una de las más turísticas de la ciudad, llena de comercios y preciosas esquinas como esta


Seguimos caminando y nos vamos a la paralela a la calle Zacatín, la avenida de los Reyes Católicos, una avenida muy ancha y muy llena de vida, en una de sus bocacalles encontramos el Corral del Carbón, la única alhóndiga nazarí conservada en su integridad en la península ibérica. Sólo su patio nos impresiona.




Volvemos a la Avenida de los Reyes Católicos y llegamos a la Plaza de Isabel la Católica, en la que hay un monumento a la Reina Isabel y Cristóbal Colón.


Continuamos por la avenida y atravesamos Plaza Nueva hasta llegar a la Plaza de Santa Ana, donde encontramos la Iglesia de San Gil y Santa Ana y la Real Chancillería de Granada.

La Chancillería (órgano judicial de Isabel I)

La Iglesia de San Gil y Santa Ana (iglesia mudéjar)
Desde aquí se puede continuar el paseo a orillas del Darro por el conocido Paseo de los Tristes, llamado así porque por ahí pasaban los cortejos fúnebres que subían al cementerio que hay detrás de la Alhambra. Si paseas por aquí tendrás unas vistas preciosas de la Alhambra. Pero nuestros niños ya estaban cansados y llegaba la hora de la comida, así que nos volvimos para comer cerca de la casa de nuestros anfitriones.
Volvimos sobre nuestros pasos, desandamos Plaza Nueva y Callejeamos hasta llegar por calle Almiceros a la Gran Vía de Colón, otra gran avenida de Granada, por la que se accede a una calle peatonal, la calle de los Oficios, en la que encontramos el edificio que da entrada al sepulcro de los Reyes Católicos.





Poco después, al doblar la esquina a la derecha nos encontramos con la fachada de la Catedral, que hemos ido rodeando en esta Calle de los Oficios.



Luego atravesamos la Plaza de la Romanilla y nuestro objetivo fue buscar donde comer. Comer en Granada es una muy buena experiencia. Lo que más destaca son sus tapas, con cada bebida una tapa de comida gratis, y todo está bueno, casi siempre. Nosotros caminado, caminando, encontramos sitio (cosa que era difícil) en La Marmita, y ummm, todo estaba riquísimo.

Es una pena, queda mucha Granada por ver, pero es domingo, mañana hay cole y hay que trabajar, así que volvemos a casa de nuestros amigos, recogemos las cosas y nos despedimos. Lo hemos pasado genial.

¡Gracias familia, Rafa, Yolanda e Isabel, os debemos un paseo por Antequera!


Fin de semana granadino (primera parte). El Parque de las Ciencias

Este fin de semana hemos estado en Granada, una ciudad que solemos visitar de vez en cuando porque nos pilla cerquita, y porque tenemos amigos a los que visitar en ella. En esta ocasión nuestros amigos Rafa, Yolanda y la pequeña Isabel, nos acogieron en su casa ¡gracias!

Aunque, se estaba celebrando la feria del Corpus, nosotros hemos preferido hacer algo diferente y el sábado lo dedicamos a visitar el Parque de las Ciencias. Muy recomendable para todos y mucho más si tenéis niños curiosos e incansables como los nuestros. Entrar al Parque cuesta 7 euros por adulto (si tienes el DIPA es gratis!!) y 6 los niños. La entrada general no incluye la visita a los planetarios, que hay que pagarlos a parte, sobre 2 euros. Nosotros pagamos la general, pensamos en sacar la de los planetarios si nos daba tiempo ir, pero al final no fuimos.

Una de las entradas al Parque
Esta es la segunda vez que visitamos el parque, así que nos lo tomamos con calma y vimos solo algunas salas.
De forma temporal había una exposición sobre Frato y su forma de entender la educación. Es un pabellón muy divertido para los niños, pues hay talleres y zonas de juego libre en donde la imaginación de los pequeños es la protagonista.

Leyendo cómics
La máxima que rige esta exposición

Alba y Mario jugando con tablas y tornillos
Otra sala en la que disfrutamos mucho, sobre todo mi pequeño Mario, es la exposición temporal sobre la Ciencia de la Seguridad. Trajes de bomberos, un bote salvavidas, maquetas con incendios... el sueño de cualquier niño intrépido.
Mario el bombero

Alba con traje innifugo

Un terrario con un medidor de altura en el que podías crear tus montañas, islas, mesetas...

El papá en el giroscopio




Otra sala que no habíamos visto antes era la de la taxidermia, con impresionantes escenas de la naturaleza recreadas por el hombre.



Los niños y el papá, vieron también el Mariposario y una exhibición de aves rapaces, pero la mamá y fotógrafa, se fue al bar a descansar un rato y a charlar con nuestro amigo Rafa, así que lo siento mucho, pero si queréis saber más sobre el Parque de las Ciencias tendréis que ir a visitarlo.


domingo, 8 de mayo de 2016

La feria de los pueblos en Fuengirola

El pasado puente de Mayo, no nos pudimos ir muy lejos, porque el papá de la familia tenía que trabajar, pero al final sin hacer muchos quilómetros pudimos visitar muchos países, ¿cómo?, pues pasando el día en Fuengirola en su fiesta de los pueblos.
Se trata de una feria en la que cada caseta encontramos la comida, bebida, espectáculos y souvenirs de distintas regiones de España y distintos países del mundo. Lo pasamos genial, la única pega es que había demasiada gente, para mi gusto.
Esto fue lo que vimos y oímos, aunque había tantas actividades que nos fue imposible acudir a todo.

Las calles de la feria


Una food track de los EE.UU.

La carne argentina
En este vídeo hay un resumen de las distintas actuaciones



miércoles, 30 de marzo de 2016

Semana Santa en el Algarve. Gastronomía

Como siempre Portugal nos deja buen sabor de boca. Nunca falla. Las raciones son siempre generosas, dos curiosidades para los que no conocéis el país vecino. Antes de comer, como entremeses te ponen pan, mantequilla, paté de sardinas y un pequeño queso, en otras zonas te ponen también aceitunas, o en uno de los bares que hemos estado unas zanahorias aliñadas. Eso sí, todo eso lo cobran, aunque no es caro.
La otra curiosidad, es que los  platos te los sirven en bandejas y de esa bandeja tú te la sirves en tu plato. Es ideal para poder compartir.

En esta ocasión probamos la ensaladilla del Algarve, buenísima, es una especie de pipirrana andaluza.


También probamos una cataplana de marisco, la cataplana es una especie de olla redonda en la que se hacen los alimentos en su propio jugo, la comida te la sirven en la misma cataplana.


Las cataplanas pueden ser de distintos alimentos e incluso pueden ir con arroz. Esta vez no probamos ningún arroz, pero es una de las delicias de la zona.

Otra cosa en la que destacan los portugueses es en los dulces, ¿quién no conoce los pastelitos de Belem? En esta zona, los postres típicos están hechos a base de higos, almendras y otros frutos secos. El postre más característico, en este sentido, quizás sea la tarta de algarroba. Exquisita.


Otro postre que hemos probado, es la baba de caramelo, un dulce tipo mousse dulce, dulce, dulce.



Y otro más, el Don Rodrigo un pastelito hecho a base de yemas y almendras, de rechupete.

Comimos pescado, riquísimo, pollo también muy bueno... pero nos quedaron cosas por probar, por ejemplo, en Monchique no probamos el plato típico de allí, que es un bollo de chorizo, lo dejaremos para la próxima ocasión.

Semana Santa en el Algarve. El interior.

Si la costa del Algarve es un paraíso, la zona de interior no se queda atrás, visitar sus montañas y sus pueblos te va a dejar con la boca abierta.
Como supongo que ya sabéis todos en nuestra familia amamos la montaña, así que no podíamos dejar de visitar la sierra de Monchique, un pulmón verde para la zona sur de Portugal.
Intentamos hacer un frondoso sendero que asciende al pico Picota, el segundo más alto de la región, pero nos equivocamos en el camino y acabamos justo enfrente de nuestro supuesto destino, no pasa nada, el camino y sus vistas merecieron la pena.

Ánimo caminantes

Al fondo se ve el mar



Al fondo, el pico Picota.
Me gustaría destacar de este paseo, la gran cantidad de plantas y flores que nos encontramos, aquí tenéis una muestra:
Madroños

Varitas de San José

Un tipo de setas, que por supuesto ni tocamos.

El primer pico más alto de la zona es el pico Foia, pero hasta él se puede acceder en coche, así qué...en coche fuimos.
Las vistas desde el pico

Esto es lo que te encuentras arriba

Y lo único que hay que subir, si quieres.
Cerca de Monchique, aunque por una carretera que pone a prueba a cualquier conductor, se encuentra la ciudad de Silves, en la que se puede visitar su precioso castillo de color rojizo y su catedral, aunque cuando nosotros llegamos ya estaba todo cerrado (¿por qué llegamos siempre tarde a casi todo?). Además Silves, tiene una zona muy bonita de calles empedradas.

El castillo de Silves

El castillo con la bandera de Portugal

La portada de la Sé

Una puerta de la ciudad
Unos quilómetros más al este por la misma carretera, viajando siempre entre naranjos, llegamos a Alte, un pequeñísmo pueblo que me recordó un poco a nuestra Alpujarra.

La vista del pueblo cuando entras

El último lugar que visitamos fue Loulé, una ciudad preciosa, con muchos monumentos que visitar, pero como ya viene siendo la tónica habitual de este viaje, cerrados porque fuimos a ir en día festivo.

El mercado

Una de sus iglesias

Paseando por sus calles

El castillo
La verdad es que nos hubiese gustado quedarnos más, pero las vacaciones se acaban, el Algarve, todo un descubrimiento. Portugal es ese destino que siempre nos enamora, que nunca nos deja indiferentes. Volveremos.

No creáis que he terminado, en la siguiente entrada os voy a hablar de los exquisitos platos portugueses, todavía me relamo, ummm.