jueves, 10 de marzo de 2016

Viajamos a Murcia (Primera parte)

No sé si todos los sabéis, pero en Málaga tenemos la gran suerte de contar con una semana de vacaciones en el ámbito escolar en el mes de Febrero, así que para los profes y los papás y mamás que pueden disponer de sus vacaciones esta semana es una gozada para viajar, pues no es festivo en ninguna otra parte, así que irte de viaje en esta fecha es muy fácil. Encuentras alojamiento barato y pocos turistas (pocos, pero siempre algunos) visitando los mismo lugares que tú.
Así que esta Semana Blanca, que es como se la denomina, del 22 al 28 de Febrero hemos conocido Murcia.
Comenzamos nuestro viaje en Archena, un pueblo situado en el llamado Valle del Ricote, el pueblo en sí no tiene mucho que ver, pero es muy famoso por su maravilloso balneario. Un balneario en el que pueden entrar niños y mayores a pasar el día en remojo. El balneario cuenta con una piscina enorme con varios jacuzzis, chorros a presión, zonas de agua caliente y fría. Hay una zona infantil con un pequeño tobogán y una seta de la que cae agua... Es muy divertido para ir en familia, aunque si lo que buscas es tranquilidad mejor ve entre semana, porque los niños no suelen respetar eso de no saltar de bomba a la piscina.
Además el balneario cuenta con unas zonas de saunas a las que solo pueden acceder los adultos, así que mientras el papá se queda con los niños, la mamá puede relajarse un poco y al revés.
Tienen también masajes y tratamientos, pero no los probamos.



Después de nuestro primer día tan relajante, visitamos el Valle del Ricote, a mí la verdad es que me impresionó, Murcia puede llegar a ser muy árida, parece un desierto, pero sin embargo está invadida por bancales de cultivo y de muchos, muchos, muchos limones.

Vista del Valle del Ricote, ¿no parece Marruecos?
El recorrido por el Valle lo hicimos en coche, aunque si vas a pasar más días y te gusta caminar, hay senderos que seguro que te harán disfrutar bastante.

Pero nosotros solo contábamos con una mañana, así que lo recorrimos en coche.



Seguro que los limones que tienes en casa son de Ricote.

En nuestro recorrido pasamos por diversos pueblecitos, que aunque pequeñitos todos tienen su encanto.
Este es Ricote

La plaza de Blanca, aquí nos tomamos unas tapas estupéndas de embutido típico de la zona y para acompañar nos dieron habas crudas, riquísimo.


Una de las típicas ruedas de molino que te encuentras por todo el Valle.


El pantano de Blanca
Cieza, donde se celebra la floración.
En Cieza se pueden visitar las ruinas de un pueblo mozárabe y una cueva con pinturas rupestres, pero nosotros no pudimos ver nada porque tienes que reservar con antelación y se hacen las visitas solo determinados días de la semana. Siempre es bueno dejar algo por ver para así tener que volver.

Tras comer en Cieza en el bar de un chico que tenía familia en Antequera (qué coincidencia), nos subimos en el coche y nos marchamos a Murcia.

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