sábado, 12 de marzo de 2016

Trail Cabo de Gata-Nijar

Este fin de semana nos hemos ido a uno de nuestros destinos favoritos, San José, pero esta vez no fuimos a pasear por las playas y tomar tapas riquísimas de pescaito, nos fuimos de trail. Un precioso trail de 29 km que el papá hizo corriendo y la mamá hizo andando.
Como ya he dicho, para nosotros Cabo de Gata y San José es uno de nuestros destinos favoritos y siempre que podemos nos pasamos por allí. Es ideal para ir con niños, es un destino de playa pero que no está tan masificado como las otras zonas de costa andaluza y donde lo que impera es el turismo familiar.
Os dejo algunas imágenes.
Las vistas desde nuestro hotel de San José

La playa de los Genoveses


Jugar en la arena es divertido cualquier época del año


Pero como ya os he dicho, este finde, estuvimos de carrera por unos parajes preciosos, evidentemente los niños se los quedó la tita en el hotel, con ella jugaron al minigolf del hotel y bajaron a la playa.

Comenzamos nuestra ruta en Rodalquilar, pasamos por Los Albaricoques, el Pozo de los Frailes y llegamos a San José. Estos somos algunos del equipo (todos llegamos a meta y más frescos que una pera)

Recogida de dorsales
Y aquí está nuestra llegada a meta.





A los que os va la marcha andarina o runtástica os recomiendo que participéis el próximo año, 29 km no son nada.




viernes, 11 de marzo de 2016

Viajamos a Murcia (tercera parte)

Por fin llegamos a Cartagena, cansados, pero entramos en un buen hotel, el Hotel Manolo, ideal para viajar con niños, pues disponen de unas habitaciones familiares muy amplias. Además el hotel estaba justo enfrente de un supermercado en el que, como llegamos tarde y cansados, compramos pan y embutido y nos hicimos unos sandwiches estupendos para cenar y a dormir.
Al día siguiente nos acercamos al centro histórico, que estaba un poco alejado del hotel, pero en el que es fácil encontrar aparcamiento, eso sí pagando a unos gorrillas.
Lo primero que hicimos fue acercarnos a un punto de información que hay junto al ascensor que te lleva a la parte alta de la ciudad, y fue un acierto, porque nos trataron con mucha amabilidad y nos dieron información muy útil, además nos proporcionaron un bono con las entradas a todos los sitios que queríamos visitar.

El ascensor desde arriba, y al fondo la plaza de toros bajo la cual se encuentra un anfiteatro romano.

Primero subimos al castillo medieval, que no es muy grande, de él destacaría su aljibe y las vistas espectaculares que hay desde su torre.

El aljibe del castillo
Otra cosa que sorprende del castillo, es que por él se pasean estos "extraños" habitantes:

La segunda visita que realizamos, ya después de comer, fue la de las ruinas de una domus romana. Por cierto, comimos en un restaurante algo más que caro que hay junto a la domus, pero bueno mereció la pena porque conocimos a una pareja de senderistas con los que tuvimos una buena conversación.



La domus, la llaman allí el atrio, está junto a unas termas, las ruinas están muy bien conservadas. A mis hijos lo que más le gustó fue los restos de la decoración de las paredes.

Continuamos explorando Cartagena, que fue una ciudad llena de vida en la época romana, medieval y también en el siglo XIX, por lo que encontramos varios edificios decimonónicos antes de llegar al teatro romano.
Ayuntamiento de Cartagena

El teatro romano es uno de los más grandes conservados, es incluso más grande que el de Mérida, aunque su conservación es distinta, ya que en él no se llevan a cabo representaciones.



La visita a Cartagena la terminamos en el museo Naval, donde vimos el submarino de Peral (sorprende lo pequeño que es) y en ARQUA, museo de Arqueología submarina, muy recomendable para ir con los niños, pues tiene muchas actividades interactivas. Además allí podemos ver las monedas que rescató el Odissey.

El submarino de Peral


El viaje ya está llegando a su fin. Nos vamos, cenamos en un burguer y a dormir. El día siguiente es el día de vuelta a casa. Pero tampoco podemos desperdiciar este día, así que de camino visitamos Lorca. Es una visita fugaz, pero encantadora.
La mañana la pasamos en su enorme castillo:


El castillo tiene zonas ajardinadas, aljibes con ilustraciones didácticas, torreones, y hasta una cafetería donde tomar un tentempié.
Como teníamos hambre bajamos al pueblo, y allí comimos en una placita donde por fin probamos la empanadilla de carne murciana, tuvimos que esperar hasta el último día.
Después de comer paseamos por Lorca un poco para bajar la comida y nos marchamos a casa. El viaje termina. Aquí os dejo algunas imágenes de nuestro paseo.






Viajamos a Murcia (segunda parte)

Nuestra aventura murciana comenzó en el Valle del Ricote y la continuamos en la capital murciana.
Si he de decir algo que destaque a Murcia, son sus numerosos parques infantiles, los hay por todas partes, a cada paso que das te encuentras con alguno, lo cual para viajar con niños es, por un lado maravilloso, pero por otro te hace retrasarte un poco en tu visita.

Una parada infantil
Murcia es una ciudad bonita aunque lo que es el casco histórico es pequeño, destaca la plaza de la catedral, la catedral en sí por supuesto, el casino y la Universidad. Tiene zonas para pasear tranquilo, calles peatonales y un agradable paseo junto al río.


La plaza de la catedral

El interior de la catedral

El río Segura
Si vas con niños, puedes visitar un acuario y un museo del agua, pero nosotros no llegamos a ver nada de eso, porque cuando llegamos ya estaba cerrado, en su lugar vimos una exposición itinerante que mostraba guiones, fotografías, maquetas, trajes... de algunas películas como Alien, Indiana Jones y...¡Star Wars!, nuestros peques alucinaron con un prototipo de los mangos de las espadas láser.






La iglesia de Caravaca
Las vistas desde la iglesia.
Al día siguiente, decidimos visitar otro pueblo cercano, Caravaca de la Cruz. Caravaca es un pueblo pequeño con una impresionante iglesia construida sobre un antiguo castillo.







Dar un paseo por el pueblo, sus callecitas estrechas y su plaza también es agradable. Y por supuesto compramos las cruces de Caravaca y unos dulces típicos de allí, las yemas de Caravaca (Riquísimos)





Cerca del pueblo hay un área recreativa llamada Las fuentes del Marqués, desde donde comienzan unos senderos, que no hicimos, donde puedes dar un paseo e incluso, si llevas comida, comer por allí.


Después del paseo, nos dirigimos hacia nuestro siguiente punto de destino, Cartagena. Que, para que no se haga muy largo, os lo explico en el siguiente post.

jueves, 10 de marzo de 2016

Viajamos a Murcia (Primera parte)

No sé si todos los sabéis, pero en Málaga tenemos la gran suerte de contar con una semana de vacaciones en el ámbito escolar en el mes de Febrero, así que para los profes y los papás y mamás que pueden disponer de sus vacaciones esta semana es una gozada para viajar, pues no es festivo en ninguna otra parte, así que irte de viaje en esta fecha es muy fácil. Encuentras alojamiento barato y pocos turistas (pocos, pero siempre algunos) visitando los mismo lugares que tú.
Así que esta Semana Blanca, que es como se la denomina, del 22 al 28 de Febrero hemos conocido Murcia.
Comenzamos nuestro viaje en Archena, un pueblo situado en el llamado Valle del Ricote, el pueblo en sí no tiene mucho que ver, pero es muy famoso por su maravilloso balneario. Un balneario en el que pueden entrar niños y mayores a pasar el día en remojo. El balneario cuenta con una piscina enorme con varios jacuzzis, chorros a presión, zonas de agua caliente y fría. Hay una zona infantil con un pequeño tobogán y una seta de la que cae agua... Es muy divertido para ir en familia, aunque si lo que buscas es tranquilidad mejor ve entre semana, porque los niños no suelen respetar eso de no saltar de bomba a la piscina.
Además el balneario cuenta con unas zonas de saunas a las que solo pueden acceder los adultos, así que mientras el papá se queda con los niños, la mamá puede relajarse un poco y al revés.
Tienen también masajes y tratamientos, pero no los probamos.



Después de nuestro primer día tan relajante, visitamos el Valle del Ricote, a mí la verdad es que me impresionó, Murcia puede llegar a ser muy árida, parece un desierto, pero sin embargo está invadida por bancales de cultivo y de muchos, muchos, muchos limones.

Vista del Valle del Ricote, ¿no parece Marruecos?
El recorrido por el Valle lo hicimos en coche, aunque si vas a pasar más días y te gusta caminar, hay senderos que seguro que te harán disfrutar bastante.

Pero nosotros solo contábamos con una mañana, así que lo recorrimos en coche.



Seguro que los limones que tienes en casa son de Ricote.

En nuestro recorrido pasamos por diversos pueblecitos, que aunque pequeñitos todos tienen su encanto.
Este es Ricote

La plaza de Blanca, aquí nos tomamos unas tapas estupéndas de embutido típico de la zona y para acompañar nos dieron habas crudas, riquísimo.


Una de las típicas ruedas de molino que te encuentras por todo el Valle.


El pantano de Blanca
Cieza, donde se celebra la floración.
En Cieza se pueden visitar las ruinas de un pueblo mozárabe y una cueva con pinturas rupestres, pero nosotros no pudimos ver nada porque tienes que reservar con antelación y se hacen las visitas solo determinados días de la semana. Siempre es bueno dejar algo por ver para así tener que volver.

Tras comer en Cieza en el bar de un chico que tenía familia en Antequera (qué coincidencia), nos subimos en el coche y nos marchamos a Murcia.