lunes, 14 de agosto de 2017

Viaje a los Picos de Europa-Asturias. Parte IV

Aunque no es exactamente en los Picos de Europa, muy cerca de allí se encuentra Arriondas, un pueblo muy conocido por ser el inicio del famoso descenso internacional del río Sella, y aunque la competición oficial no se celebraba hasta el día 5 de Agosto cualquiera puede emprender el descenso, pagando a cualquiera de las empresas que se dedican a ello. Casi todas te ofrecen lo mismo, el alquiler de canoa, un mini curso antes de empezar en el que te explican como llevar la canoa (y te dan ánimos), y un pic-nic. Así que, como nos apuntamos a todo, también nos apuntamos a esto.
El recorrido es de unos 15 kilómetros, luego te recogen en furgoneta y te llevan a la empresa, donde también dispones de duchas y vestuarios. Algunas empresas te ofrecen recogerte antes si ves que no puedes hacerlo completo, confesamos que la mamá de esta familia estuvo a punto de abandonar, remar no es lo suyo, pero al final completamos todos el recorrido.

Una campeona a remo

y un supercampeón

El paisaje es muy bonito, desde luego
 En Arriondas, también se puede dar un paseo y ver sus casas indianas:




Si Arriondas es el lugar donde se inicia el descenso, donde se llega es a Ribadesella, pueblo costero en el que se encuentra como principal atractivo turístico la Cueva del Tío Bustillo, la que no pudimos ver porque nuestro peque es aún pequeño para que le dejen entrar. Si queréis visitarla es imprescindible reserva previa. En este enlace podéis ver más información:
Cerca de Ribadesella, aunque escondida, se encuentra la Cuevona, un túnel que da acceso al pueblo llamado Cuevas del Agua, no es un túnel nada común, pues no es artificial, sino que es una cueva natural, con grandes estalactitas y estalacmitas.



Y una vez que pasas al otro lado de la Cuevona, te encuentras con Cuevas del Agua, una pequeña población en la que se encuentran hórreos de los más antiguos de Asturias.




De Ribadesella podemos decir poco, puesto que no encontramos aparcamiento, y nos tuvimos que conformar con ver su playa.


sábado, 12 de agosto de 2017

Viaje a los Picos de Europa, Cantabria. Parte III

Como ya dijimos anteriormente, el Parque Natural de los Picos de Europa, abarca tres comunidades, León, Asturias y Cantabria. Aunque en este viaje pasamos la mayor parte del tiempo en Asturias, también nos acercamos a la vecina Cantabria en un par de ocasiones, en primer lugar para ver la zona de Fuente Dé y Potes. Esta zona es la del valle del Liebana.

Esta zona del parque es también espectacular, nada más que su acceso por el desfiladero que va junto al río Deva ya es digno de ver, aunque también da un poco de miedo ver las redes colocadas sobre la carretera para detener los derrumbes...

Nosotros, no vimos más que el teleférico de Fuente Dé y Potes, pero seguro que la próxima vez que volvamos a los Picos de Europa nos quedaremos a disfrutar de este lugar. En este enlace podéis ver algo más de la zona:
http://turismodecantabria.com

 Lo primero que hicimos fue ir a Fuente Dé a coger el teleférico, con la intención de bajar andando por una ruta de 14 kilómetros de casi continuo descenso, y luego ir a comer a Potes el famoso cocido Lebaniégo, pero llegamos allí y chocamos con la realidad... Hicimos cola para comprar las entradas del teleférico, y luego tuvimos que esperar en torno a una hora para poder subirnos, así que tuvimos que echar mano de los bocatas que siempre hay que llevar en la mochila por si acaso.

La subida en el teleférico es impresionante (sobre todo si eres de los que se marean con nada) y las vistas cuando llegas allí indescriptibles.



Una vez que llega arriba, puedes dar un paseo (hay rutas bastante largas o puedes dar un paseito cortito), asomarte a los miradores, y volver en teleférico, o se puede emprender la vuelta a pie. Nosotros decidimos bajar andando porque nos pareció una ruta fácil para los niños, pero nos quedamos con las ganas de subir a los Horcados Rojos (para la próxima vez)

La bajada comienza por zonas grises de gran belleza, nos hubiese encantado verlo cubierto de nieve, pero el verano también deja paisajes bellos.


En seguida el paisaje cambia a verde, y empezamos a divisar los valles.

Esa casita del fondo es un Palacio Real

Además de las sempiternas vacas, aquí también vimos caballos
En un momento determinado puedes desviarte unos metros para llegar a esta bonita hermita.


Más abajo encontramos diversas fuentes, aunque pone que el agua no está acondicionada para el uso humano.


Para teminar el recorrido hay dos opciones, bajar hasta Espinama por un carril y luego hacer unos dos kilómetros de carretera o continuar por un hayedo, que ya no es tan cómodo, que tiene varias zonas de pequeña subida y bajada. Nosotros decidimos evitar la carretera, y el paisaje es de nuevo maravilloso.



Cuando llegamos de nuevo a Fuente Dé, nos refrescamos un poco y decidimos ir a Potes, pero... cuando los mayores nos montamos en el coche, nos dimos cuenta de que se había fundido un fusible del coche, quizás por la mano de algún peque...Así que, con los antecedentes que tenemos del coche, fuimos a buscar un taller en Potes donde nos lo arreglaron muy amablemente por el módico precio de...un euro!!! super amables, gracias desde aquí.

Una vez arreglado el percance visitamos Potes. Potes es un pueblo con mucho encanto y muchos rincones para perderse. Sus casas de piedra, sus plazas, sus balcones... Además de la zona con la iglesia, el paseo por el río. Pasamos poco tiempo, así que tendremos que volver. Sirvan estas imágenes como ejemplo:










También cenamos en Potes, y por supuesto que no nos atrevimos con el cocido Lebaniego, pero no le hicimos ascos a la morcilla típica de allí.



Aquí en Potes compramos el número de Lotería de Navidad que va a tocar este año, je je.

viernes, 11 de agosto de 2017

Viaje a Picos de Europa, Asturias. Parte II

Continuamos nuestro viaje, aunque antes de seguir quiero aclarar, que no estoy contando nuestro viaje en orden cronológico, sino por zonas, ya que para hacer cada actividad había que contar con las previsiones metereológicas (días de niebla, turismo urbano; días de mucho sol, playa...), y es que en esta zona del norte el tiempo es muy inestable (aunque fresco), y en la montaña hay que anticiparse a la niebla y la lluvia.

En esta ocasión os hablamos de zona de Cangas de Onís y Covadonga. Cangas de Onís es un pueblo, de mayor población que Arenas de Cabrales, que estaba muy cerquita de nuestros apartamentos. Su mayor atractivo es el Puente que cruza el Sella, puente medieval del que pende una Cruz de la Victoria símbolo de Asturias.






Otro atractivo de los atractivos de este pueblo es la capilla y el dólmen de la la Santa Cruz. La capilla tiene un alto valor histórico, pues fue levantada por el rey Favíla en el 737 y alvergó la cruz de madera que Pelayo llevó a la batalla contra los árabes en Covadonga, con lo que fundó el reino Astur (si me equivoco en algo y algún experto quiere corregir algo que no dude en ponerlo en los comentarios)


La capilla se levantó sobre un montículo que se consideraba sagrado, lo que no sabían era el porqué, años más tardes cuando excavaron para tratar de encontrar la tumba de Favíla, descubrieron la razón, debajo del montículo se halló un dólmen.





Además de estos puntos de interés pasear por sus calles es una buena opción.




Cerca de Cangas de Onís, encontramos Covadonga, allí se sitúa el Santuario de Nuestra Señora de Covadonga y la Santa Cueva, donde se encuentra la tumba del Rey Pelayo. Para acceder a la Santa Cueva se pueden subir unas escaleras, aunque una vez arriba ves que hay un acceso por el lateral en el que no hay que que subir nada de nada, una vez en la entrada tuvimos que hacer una cola y en fila de a uno dar una vuela a la Cueva, así que no pudimos ni pararnos a ver la imagen de la virgen ni la tumba de Pelayo...



Pero sin duda, lo que más atractivo tiene Covadonga son sus lagos. Se accede desde la misma carretera que sube al Santuario, pero en los meses de verano no son de libre acceso, se debe tomar un autobús, que nos costó ocho euros por persona, también se puede ir en taxi, es un poco más caro, pero te van parando en los miradores y explicando un poco el camino.
Nosotros fuimos en bus, porque ya teníamos nuestra ruta preparada. Dejar el coche en el parking preparado para los turistas cuesta dos euros, pero si por la carretera te vas a encontrar diversas zonas para aparcar de forma gratuita.

Lo peor que te puede pasar a llegar a los Lagos es que haya niebla, pero nosotros tuvimos mucha suerte y el día estaba totalmente despejado.
Una vez que llegas arriba puedes asomarte, ver los Lagos y volver en el bus, pero nosotros hicimos un agradable paseo de unos 6km, sin apenas desnivel, donde además de ver los lagos, paseamos por un precioso hayedo y unas antiguas minas. La ruta es circular y está perfectamente señalada. En este otro blog podéis ver información de la ruta:
https://visitarasturias.blogspot.com.es

Las señalizaciones de los diversos caminos

La señal que nosotros seguimos

Menudas vistas!!!

La mina

El hayedo

El lago Enol, en esa casa vive una pareja de ancianos.

El lago Ercina, y las vacas.

Como en tooooodas partes, encontramos vacas.


Sencillamente espectacular, un lugar mágico, en el que tenemos que volver (pero la siguiente vez para coronar algún pico).

Cerca de la subida a los lagos de Covadonga, encontramos otra aventura, la Olla de San Vicente. Se trata de un pequeño paseo (aunque ojo, no hay que dejarse atrás las botas de montaña puesto que hay zonas pedregosas), de unos 45 minutos, junto al río Dobra, en el que puedes ir bañándote en las pozas que encuentres por el camino, y que acaba en una espectacular zona de baño de aguas cristalinas.

Aquí podéis tener más información del recorrido: https://visitarasturias.blogspot.com.es

Al poco de empezar el sendero nos encontramos con este puente


Fue difícil retener a los niños para que no se bañaran antes de llegar

La olla, bastante concurrida

La olla desde arriba
En el comienzo del camino de la subida a la olla, se encuentra un restaurante, en el que puedes dejar el coche si consumes allí. Así lo hicimos y por fin probamos el típico Cachopo, delicioso, eso sí, si sois de un comer normal, con un Cachopo casi que hay para dos personas y media.


En las siguiente entrada hablaremos de la zona de Potes y Fuente Dé, que aunque pertenecen a los Picos de Europa, son lugares cántabros.

jueves, 10 de agosto de 2017

Viaje a los Picos de Europa, Asturias. Parte I

Pues ya le tocaba a esta familia viajar a lo grande, esta vez hemos podido reunir más de cinco días para hacer lo que nos gusta más a toda la familia: viajar!!! Pero como ha sido todo muy precipitado y hemos tenido que improvisar sobra la marcha, no hemos podido coger un avión :(, lo cual al final ha sido muy positivo, porque hemos descubierto un lugar maravilloso: Asturias.

Decidimos ir a los Picos de Europa, por un lado, porque en el sur hace tanta calor que no podíamos ni pensar en ir en algún sitio que no nos bajara los grados, y por otro porque es un sitio donde podríamos llevar a cabo diversas actividades.

Aunque los Picos de Europa se sitúan entre Asturias, Cantabria y León, nosotros nos alojamos en Asturias, más concretamente en Arenas de Cabrales, en los Apartamentos Villa Cabrales, un pueblecito encantador  en el que nos alojamos unos cuantos de turistas ávidos de montaña.
Una plaza llena de bares

El tortu con picadillo, un plato típico asturiano que comimos en uno de los bares de Arenas. Una torta de harina y chorizo desmigado

Una de sus calles

Una pequeña iglesia
El palacio de los Mestas y Cosio

El río Casaño que atraviesa el pueblo
El pueblo de Arenas es pequeño pero acogedor, en el puedes visitar sus calles, dar un paseo junto al río y muy cerca de allí ver la Cueva del Queso, donde te explican cómo se hace el Queso de Cabrales (apestoso pero sabroso).

Muy cerca de Arenas, en dirección a Poncebos, se inician algunas de las rutas más concurridas de Asturias, nosotros hicimos dos, en las que los peques se portaron como unos campeones. Subimos a Bulnes y recorrimos la senda del Cares. Tanto una como otra comienzan en el mismo punto, y no sabríamos decir cual es de mayor dificultad.

Bulnes es un pequeño pueblo de pastores al que solo se puede acceder andando, o desde hace unos años subiendo en un funicular, nosotros lo hicimos andando, el camino es de unos ocho kilómetros (ida y otros ocho vuelta), con un desnivel de 450 m. aproximadamente. Quiero decir, que no es mucha distancia, pero es continua subida, menos mal que nuestros peques son unos campeones:

El comienzo del camino

Aquí ya se ve la subida

La supercampeona

Aunque da un poco de rabia, nada más llegar te encuentras con el funicular.


La entrada a Bulnes

Bulnes
Realmente, para los montañeros, Bulnes no es más que la antesala para llegar al pico más alto de los Picos de Europa, el Uriellu, o Naranjo de Bulnes. Nosotros nos conformamos con verlo desde abajo desde un mirador, y con comer junto al río en uno de los restaurantes de la aldea para reponer fuerzas antes de la bajada.

El Uriellu desde un mirador de Arenas de Cabrales
La otra ruta que se inicia desde Poncebos, es la senda del Cares, quizás la más visitada por los turistas. La dificultad de esta ruta reside en su longitud, unos 11/12 km. ida, la vuelta otros tantos, y si se inicia desde Poncebos una subida durante los dos primeros kilómetros que es díficil de acometer si no se está acostumbrado a andar por la montaña, el resto es fácil. La senda comienza en Poncebos (Asturias) y acaba en Caín (León) y atraviesa el desfiladero que forma el río Cares. Si no se está dispuesto a hacer ida y vuelta hay empresas que te recogen en Caín y te llevan a Poncebos o te hacen un tour turístico en 4x4 por los Picos de Europa. Nosotros fuimos y volvimos caminando.

Subiendo

Las cabras nos acompañaron por todo el camino

La impresionante garganta del Cares

El camino

Uno de los puentes que hay que cruzar

Cerca de Caín

El tramo final son unos túneles muy divertidos para los niños


El embalse final
Ese día tocó bocadillos, y mojarnos los pies en el río:


Y a descansar!!! En la siguiente entrada viajaremos a Covadonga y Cangas de Onís.